...Tenía la sensación de estar siguiendo tu mismo camino, para mí de ida para ti de vuelta, en cada paso que daba imaginaba tu recorrido…
Llegué, y como tú en alguna ocasión, por unos segundos perdí ese tren, y como tú, me senté a esperar en el andén.
Durante la espera el tiempo transcurre lento, me sumerjo en mis pensamientos, engullida por mi caótico mundo y ajena a todo lo que me rodea… pienso, pienso, pienso…
El Sol brilla en cada paisaje en el que me adentro, hoy junto a la “banda sonora” es mi compañero de viaje, aún así se me antoja eterno… sueño, sueño, sueño…
Llego al final, nadie me espera, hoy por “causalidad” he roto las reglas… mil situaciones pasan por mi cabeza… inconscientemente deseo, deseo, deseo…
Por estos “caprichos” del destino allí estabas, tan cerca y a la vez tan lejos, te veo y tiemblo, mi pulso se acelera, un nudo en la garganta a penas me deja mediar palabra, bajo la mirada para que en ella no se pueda ver nada, conteniendo como puedo todas las ganas...
Ya de regreso… llegué, perdí ese tren y bajo el Sol me senté a esperar en el andén; que más da el tiempo que transcurra, no tengo prisa, nadie me espera… recuerdo, recuerdo, recuerdo…
…Tenía la sensación de estar siguiendo tu mismo camino, para ti de ida para mí de vuelta, en cada paso que daba imaginaba tu recorrido…

Qué habría pasado si no hubiera perdido ese tren??? tal vez no te hubiera vuelto a ver, tal vez nunca lo sabré… anhelo, anhelo, anhelo…
Quién sabe si algún día la vida nos deparará subir al mismo tren... viajar en la misma dirección...